Por: Roy Cobarrubia V.

La última vez que los militantes de Arequipa Renace celebraron un aniversario fue en el 2019. Cumplían 13 años, un número premonitorio de mala suerte. Los militantes del arbolito como una especie de misa de cuerpo presente se reunieron en la Iglesia de San Lázaro, por entonces ya corrían dichos y rumores de una separación que era visible a vista y paciencia de propios y extraños. Las elecciones regionales y provinciales habían dejado a sus principales referentes con las alas caídas. Alfredo Zegarra quedó fuera del camino al Gobierno Regional de Arequipa, desde entonces no podría decir más que “nunca había perdido”. Omar Candia, actual alcalde de Arequipa, había obtenido una alcaldía en una lucha de votos que dejó dudas.

Luego de 13 años

El invierno sin primavera parecía acercarse al movimiento del arbolito. Señalamientos, investigaciones, cuestionamientos y enemistades, que podría decirse fueron necesarias y que causarían el final de un grupo que en un momento dijo llamarse “el más importante de la región”, pero que desapareció como la espuma más pomposa y grande que se podría hacer con jabón. Sus militantes o al menos aquellos que se registraron en sus filas y que parecían ser una promesa dentro del movimiento decidieron retirarse bajo la excusa de nuevos senderos políticos y, como dijeron, porque el espíritu y los intereses de la agrupación habían cambiado.

Ricardo Grundy, uno de los primeros personajes que se acercó a Zegarra cuando este pretendía postular por primera vez a la Municipalidad Provincial de Arequipa, decidió renunciar al movimiento en el 2019. Al parecer advertía el final, o simplemente como dijo “era momento de adecuarse a las nuevas reglas políticas”, a la ley de partidos políticos. Grundy, que se calificaba así mismo como uno más entre muchos, tomó relevancia en su momento por su capacidad negociadora y esa actitud pizpireta para identificar, como han contado los miembros de Arequipa Renace, los personajes y la gestión de fondos para las campañas políticas que enfrentó Zegarra en sus dos candidaturas al gobierno de la provincia de Arequipa.

“Acusó el desgaste de la gestión municipal y creo que la revisión de su gobierno no tuvo el suficiente empuje para impulsar las principales reformas que necesitaba Arequipa en ese momento, especialmente la reforma del transporte. Esa ausencia de resultados y objetivos de su gestión le terminó costando una gran desaprobación ciudadana y por consiguiente una disminución de sus capacidades de interpretar el gobierno regional a pesar de que los dos que llegan al gobierno regional (Elmer Cáceres y Javier Ísmodes) no eran candidatos que gozarán de mucha simpatía en la gran mayoría de ciudadanos arequipeños, y a pesar de eso no logró, incluso meterse dentro de ese elenco político”, dijo Gonzalo Banda, analista político.

Grundy en su momento parecía ser uno de los predecesores de un equipo que se miraba por su popularidad en el ámbito nacional como un partido, algo que no sucedió.

“Cuando se dio el tema de las elecciones municipales, yo hablé con él, con el doctor y le dije: “necesitamos que los jóvenes que lo estamos apoyando tengamos una representación en su lista, y allí dijimos que Ricardo Grundy sea el representante de los jóvenes, para que él sea regidor. Lo escogimos a él, a Ricardo, porque él era un líder, dentro de nosotros en la universidad, porque para las juergas para todo él ponía, él tenía buenas ideas, nos organizaba, y dentro de las facultades conseguía los salones, o sea era bien pilas dentro de la universidad, y el tema era que conseguía las cosas, convencía”, contó Gilmer Condori, quien tuvo a su cargo la imagen de Zegarra y la de Arequipa Renace.

Los personajes fueron desapareciendo uno a uno. Daniel Muñoz, un protagonista joven del movimiento verde y que se apuntaba dentro de las filas como la continuidad, terminó al igual que Grundy alejándose de quien por alguna vez juraría hasta la muerte. En el 2019 como regidor del ayuntamiento provincial de Arequipa tomaría la decisión de retirarse del movimiento, tomaba otros rumbos, postularía al Congreso de la República. Pero como quizás pasa y ha pasado con todo aquel que ha tenido contacto con AR tuvo que enfrentar cuestionamientos. Así, su deseo de continuar en política se vio truncado tras una sentencia del Poder Judicial que estipuló cuatro años de pena privativa de la libertad con el carácter de suspendida en su ejecución por el plazo de tres años y la inhabilitación para ejercer cargo público durante tres años, por haber otorgado ilegalmente derechos para permisos de habilitación en zonas declaradas como campiña mediante el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM).

¿Quién queda en esas filas de promesas incumplidas? Pues el grupo se ha convertido en un bolso roto.

Candia quien se avizoraba podría ser una de las cartas finales del movimiento verde hacia el Gobierno Regional de Arequipa dijo, que al termino de los cuatro años de gestión municipal se daría un receso, un espacio, quizás justificado por su labor como alcalde de Alto Selva Alegre y la municipal de Arequipa. Pero también necesaria ante las ascuas de un proceso judicial del que aún no se ha contado el final.

“Yo manifesté que no iba a postular a otro cargo cuando me entrevistaron en el 2018, dije eso, hoy quiero hacer una buena gestión. Hemos tenido hechos externos como la pandemia que nos han dilatado muchas cosas, porque durante la pandemia hemos tenido que realizar tareas de contención, meternos a mercados y realizar desinfección de calles”, dijo.

Candia fue sentenciado en el 2019 a seis años de prisión efectiva por una supuesta compra irregular de 40 cámaras de vigilancia realizada en el 2012 cuando era alcalde del distrito de Alto Selva Alegre, y actualmente se encuentra en un nuevo proceso sobre el mismo tema.

Sin candidatos, sin líderes y sin opciones Arequipa Renace terminará por desaparecer entre alejamientos, miradas de reojo y sin gente que impulse el movimiento.

DATO

Alfredo Zegarra con 68 años de edad se sumó a la lista de los que abandonaron el barco al renunciar al movimiento que él mismo fundó.

Recientemente Edgar González Polar, también fundador e integrante del comité del partido verde comunicó la decisión del hombre que le había puesto como lema de su movimiento “el grupo de los amigos siempre amigos”.

“Esto es por algunas discrepancias. No de carácter electorero, no de carácter meramente político, sino por carácter de visión, de objetividad, en los cuáles Arequipa ha retrocedido cuatro años”, dijo Gonzales

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