Por: Ricardo Montero Reyes

Hoy escribo sobre Anne Applebaum, una historiadora y periodista estadounidense, ganadora de un premio Pulitzer. Ella será una de las expositoras en la edición del CADE Ejecutivo que se celebrará en noviembre. En el sitio web de este foro la presentan como una profesional que “examina los desafíos y oportunidades del cambio político y económico global a través de los lentes de la historia mundial y el panorama político contemporáneo”.

La obra de Applebaum es importante porque explica el proceder de las agrupaciones extremistas que apelan al malestar de los ciudadanos para intentar desarmar las conquistas que sustentan la libre convivencia de las sociedades.

En su libro El ocaso de la democracia. La seducción del autoritarismo, publicado en inglés en el 2020 y este 2021 en español, emprende desde su posición de derecha una lectura e interpretación de los movimientos políticos de extrema derecha que están creciendo en Europa y Estados Unidos. “Mi esposo y yo seguimos apoyando a la centroderecha proeuropea”, explica en su reciente obra. No obstante, recalca que aun cuando podrían ser tildados de conservadores y anticomunistas, se les reconoce por su posición a favor del Estado de derecho y de la separación de poderes. Pero más allá de la categorización política y doctrinaria de Applebaum, la significancia de su obra radica en la advertencia sobre el movimiento que desde la extrema derecha avanza con el propósito de tomar primero a Europa y luego al resto del mundo.

Los líderes de esas organizaciones ultranacionalistas, xenófobas, homofóbicas, negacionistas y antisistema intentan tomar las instituciones movidos por “el resentimiento, la envidia y sobre todo la creencia de que el ‘sistema’ es injusto”, señala la periodista. Para lograrlo, afirma, usan la mentira. “Todos [los movimientos políticos polarizadores de la Europa del siglo XXI] dependen si no de una gran mentira, sí al menos de lo que el historiador Timothy Snyder me dijo en cierta ocasión que debería llamarse una ‘mentira mediana’. Dicho de otro modo: todos ellos animan a sus seguidores a involucrarse, al menos durante una parte del tiempo, en una realidad alternativa”.

Los grupos de extrema derecha están avanzando en Europa, recuerda el diario ABC de España: en Polonia y Hungría controlan el gobierno. En Suiza, son la primera fuerza en el Consejo Nacional. En Francia, Italia, Dinamarca y Países Bajos fueron la segunda fuerza más votada en las últimas elecciones generales. En Finlandia, la segunda fuerza más votada en los comicios parlamentarios. Y son la tercera en Alemania, Suecia, Austria y Grecia. Sorprende, por ello, que uno de esos partidos haya sido recibido por políticos peruanos que se reclaman defensores del sistema.

“El comunismo ya no existe como el enemigo a batir. Pero se pueden encontrar enemigos nuevos”, sentencia Anne Applebaum.

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