— Redacción Diario El Pueblo —

La mañana de ayer inició el mes morado con una breve exposición de la imagen del Cristo de Pachacamilla al atrio de la iglesia de San Agustín, centro religioso en donde es resguardada. El acto llamó la atención de devotos y católicos quienes tras las rejas del recinto religioso oraban y emitían canticos.

Feligreses hicieron colas para ingresar al templo San Agustín

“Vengo a cumplir con una promesa que le hice a mi señor, me ha ayudado mucho y nunca, nunca me ha dejado”, expresó la señora Lourdes Montes quien se dio cita al lugar vestida de morado con un cordón blanco a modo de cinto. La dama proveniente del distrito de Miraflores contó que la imagen le cumplió el milagro de salvarle de la COVID-19.

Alonso del Carpio, mayordomo de la Hermandad del Señor de los Milagros informó que en un inicio se pretendía realizar una procesión alrededor de la Plaza Mayor de Arequipa, pero el acto quedó cancelado luego de que la prefectura rechazará su petición.

“Teníamos planeado realizar una procesión, en realidad habíamos tramitado todos los permisos, pero quien no nos daba el visto bueno era la prefectura que recién a la una de la mañana de hoy nos negó el consentimiento, señalando que para actividades religiosas no daban permisos. Las medidas actuales se encuentran hasta el tres de octubre y habrá que esperar que nuevas normativas salen y si puede ser posible realizar una procesión. La salida de hoy de la imagen se realizó porque teníamos ya preparado una procesión y los 500 hermanos que estábamos participando para ello no podíamos dejarlos sin participar activamente, y al ver que había bastante feligresía afuera, de manera inopinada, decidimos salir para que vean al señor en sus andas y así iniciar el mes morado”, dijo Del Carpio.

Cabe precisar que la imagen no salió del perímetro de la iglesia, es decir no llegó a la calle San Agustín. Alrededor de este centro los fieles con velas y estampas pequeñas del Cristo Morado rezaban e incluso algunos se arrodillaban en una muestra de respeto.

“La feligresía necesita acercarse más a la imagen y participar de la misa, son bastantes personas que no pueden acudir al templo y participar de los sacramentos. Los arequipeños están volviendo a esa devoción y a ese fervor”, dijo el mayordomo de la orden religiosa.

En la iglesia San Agustín se desarrollarán misas con un aforo del 50% de personas, de esta manera para ingresar los ciudadanos realizaron ayer una fila, mientras un miembro del grupo religioso les medía la temperatura, así como rociaba de alcohol en las manos de todo aquel que deseaba ingresar.

“Nosotros tenemos aforo del 50%, permitido por el Estado, y si llevamos eso en cifras, cantidad de personas, el aforo sería de 150 personas sentadas. Pero también tenemos un aforo de pie los cuales pueden participar de la misa, que aproximadamente serán de unas 30 a 40 personas, no más. Hemos habilitado también el atrio de la iglesia para que puedan participar de la misa”, dijo.

Entre las personas que asistieron se pudo conversar con Freddy Huamaní quien contó que le hizo la promesa a la imagen de ir cada uno de octubre a verle después de que le cumplió un milagro.

“No puedo contar con que me ayudó, pero Dios es grande, él lo puede todo, le dije que vendría cada uno de octubre y aquí estoy, cumpliendo mi promesa”, dijo Huamaní, quien narró llegó desde el distrito de Majes.

En la iglesia San Agustín se desarrollarán hasta el 31 de octubre una serie de misas que iniciarán desde las siete de la mañana a siete de la noche.

“Tenemos la apertura del templo de siete a una y en las tardes de cuatro a siete de la noche, los domingos la apertura será solo hasta las dos de la tarde, en la tarde no se va a abrir por temas de seguridad. Nosotros como hermandad hemos programado misas en los horarios de doce y cinco de la tarde que es la de las autoridades, y después lo que es las eucaristías lo manejará la iglesia y de acuerdo a la disposición de sacerdotes”, informó.

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