Por: Rocío Lombardi

El turismo nacional, en el actual contexto del bicentenario, surge como una oportunidad de reconciliación nacional: de generar orgullo, identidad y herencia. Se hace necesaria la creación de políticas públicas para la reactivación del turismo no solo como impulsor de la economía local, sino también para incluir socialmente e impulsar una cultura con base en la educación.

Si nos une el fútbol y la gastronomía, el siguiente paso es que gracias al turismo nacional también nos una la historia, arqueología y la admiración a nuestras culturas vivas. Repensar el viaje más allá del selfi, menos fotografías y más conversaciones con el otro peruano y con la comunidad anfitriona para conocer los estilos de vida, las cosmovisiones y la forma de entender el país desde los otros peruanos.

Somos diversos; por ello, conocer y entender esa diversidad por medio del turismo se convierte en una oportunidad no solo de ocio y recreación, sino también de educación más allá de las aulas. Se hace inminente la inclusión de actividades turísticas en el currículo nacional. Construir experiencias educativas desde la Amazonía, las lomas, los andes, los museos, las comunidades nativas y originarias. Entender al otro peruano gracias al viaje para construir ciudadanía.

La reactivación del turismo tiene una primera etapa de turismo de proximidad y luego turismo nacional. Las empresas se encuentran adaptando sus experiencias al turista nacional que tiene sus propias necesidades y peculiaridades. Esta es una oportunidad para apostar por la formalización y competitividad del sector. Adquirir experiencias turísticas locales, sostenibles y formales. Activar la economía local en toda la cadena de valor del turismo y en aquellos eslabones más golpeados por la pandemia.

La adaptación a los cambios y el entendimiento de las necesidades del turista nacional como nueva demanda se vuelven elementos imprescindibles a considerar para el diseño de experiencias con mirada de demanda. La flexibilidad, acceso a la información digital, la seguridad y salubridad son solo algunos de los aspectos de exigencia del turista nacional.

El turismo es la oportunidad de generar desarrollo local por medio de compras locales, apreciar la diversidad cultural y natural del país, conocer al pasado para entender el presente, salir de la zona de confort, hacer nuevos amigos, aprender otros idiomas y vivir experiencias únicas. No encasillemos el turismo en una actividad únicamente de ocio o recreación. Es mucho más que eso.

Turismo nacional, bicentenario y educación son los tres pilares propuestos para ser mejores peruanos y lograr un mejor país. Tres pilares que requieren trabajar de forma conjunta y articulada entre los sectores público y privado, además de la academia. Asumir compromisos y responsabilidades para lograr un destino turístico sostenible, competitivo y seguro llamado Perú.

Dejar respuesta

Por favor ingresa tu comentario
Por favor deje su nombre aqui