Por: Martín Taype – El Montonero

Como todos sabemos las organizaciones son dinámicas, y lo único constante es el cambio. Y es que ante el vertiginoso avance tecnológico, en un mundo globalizado, las organizaciones están obligadas a adoptar nuevas herramientas tecnológicas y capacitar a sus trabajadores en el uso eficiente de estas, como única alternativa para poder sobrevivir en el mercado. Una de estas tendencias es el incremento del uso de herramientas digitales, pero para ello los países tienen que ser competitivos a nivel digital. A efectos de analizar este tema y su relación con la devastadora pandemia del coronavirus Covid-19 voy a tomar como referencia el caso peruano.

Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE, 2020), la transformación digital permite ampliar el acceso a las nuevas tecnologías, propicia su uso efectivo, garantiza el trabajo de calidad para todos, promueve la prosperidad social, incrementa o refuerza la confianza en las instituciones, y favorece los mercados abiertos. Dada la importancia de la transformación digital, existen indicadores internacionales que miden los avances de las economías en este tema. Y en ellos el Perú se ubica por debajo del promedio de países a nivel mundial.

En específico, indicadores como el índice Global de Innovación, el Índice de Comercio Electrónico y el Índice de Preparación para Tecnologías de Frontera miden diversos aspectos de la capacidad de adopción tecnológica e innovación en los procesos operativos y logísticos en las empresas y la sociedad. Específicamente, los resultados demuestran que el 62% de los países del mundo supera al Perú en términos agregados, mientras que en América Latina el 49% supera a nuestro país en estos rankings. Según fue publicado en el Semanario 1091 de fecha 24 de septiembre del año en curso por Comex Perú en su página web www.comexperu.org.pe. De acuerdo a la citada publicación, en los rankings de competitividad de infraestructura digital y telecomunicaciones, el Perú se ubica en el tercil inferior a nivel mundial. Por su parte, respecto de los países de América Latina, un 55% de ellos supera a nuestro país.

En base a lo expuesto y dado que la pandemia no se controlará en el corto ni mediano plazo, es irresponsable e iluso pensar en volver a la “normalidad”, muchas empresas tienen que reinventarse y adaptarse al nuevo contexto o extinguirse. Por ello el Gobierno debe orientarse a fortalecer la competitividad digital de nuestro país, a través de una mayor inversión en investigación y desarrollo y la promoción a la innovación. Las entidades públicas y privadas en nuestro país deben implementar masivamente las herramientas digitales para mantenerse competitivas y subsistir en el mediano y largo plazo.

Los beneficios de la transformación digital son vastos. Un Estado más conectado permitiría mejorar la situación de todos los sectores económicos. Además, la digitalización permite a las pequeñas y medianas empresas (pymes) contar con mayores herramientas para crecer y, con ello, continuar siendo un pilar importante para la economía del país.

En un país duramente castigado por la pandemia de Covid-19 es aún más urgente continuar los avances en Gobierno digital y, con ello, expandir las posibilidades de crecimiento de todos los sectores, especialmente aquellos más afectados por la crisis sanitaria y económica. El mundo ha cambiado y tenemos que adaptarnos, en el aspecto laboral el Teletrabajo ha demostrado su eficiencia por lo cual debe mantenerse y masificarse en todas las actividades que sea posible. ¡Mejoremos la competitividad digital!

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