Por: Carlos Meneses

“Todos podemos hacer algo para cambiar un orden de cosas que a nadie contenta”.

Cada día es más notoria la necesidad de aplicar cambios en el quehacer nacional para responder a demandas colectivas y antiguas para que en el país mejoren las condiciones de vida y también las formas de alcanzar niveles de desarrollo, que superen las que actualmente tenemos y con las cuales hay descontento colectivo.

Preocupa, profundamente, que aparezca en forma permanente y constante evidencias de que sigue habiendo presencia de corrupción y de formas tradicionales de manejo de la cosa pública que la permitan y no responder a demanda colectiva que exige sanciones para quienes delinquieron y cometieron actos contra la ciudadanía en general.

Otra vez, observamos con preocupación que los asuntos que se estaban ventilando en tribunales de justicia y en el Ministerio Público caminen con pies de plomo. Hay necesidad de hacer reformas, así se demuestra con hechos en lo que se refiere a asuntos tales como Odebrecht, la corrupción de constructoras, los malos manejos en las regiones, la falta de estudios suficientes en la obra municipal o regional.

Y así como nos sentimos orgullos de estar llegando a una inmunidad de rebaño en la lucha contra el coronavirus. Así, también, no podemos callar sobre lo que manifiestamente ocurre y no se resuelve en forma rápida, de acuerdo a ley

Queremos invocar a que el sector público comprenda en su real dimensión, los requerimientos que de él se esperan.

No podemos ser más víctimas de quienes han hecho de las suyas durante bastante tiempo tejiendo, de tal manera, redes de terror para evitar el cumplimiento de la ley y la defensa de los más débiles.

Reaccionemos, no demos marcha atrás en los propósitos de mejora que son necesarios, deseados y que no signifiquen más daño, por culpa de la improvisación o de la incapacidad de quienes sean convocados a realizar el cambio.

Dejar respuesta

Por favor ingresa tu comentario
Por favor deje su nombre aqui