Se han convertido en una entidad municipal más con altos índices de  corrupción y burocráticos. Además demandan gasto considerable para el Estado

Roxana Ortiz A.

El 8 de noviembre del año 2002, el Congreso del Perú aprobó la Ley orgánica de Gobiernos Regionales, Ley Nº 27867, la misma  que  fue promulgada el 16 de noviembre y publicada dos días  después;  pero ese proceso solo cambió el nombre de “departamentos” por “regiones”, generando una alta burocracia que se incrementa a través de los años, pues  quedó solo en un ideal, crear las “macroregiones”;  desde entonces muy pocos buenos resultados se  ha tenido por el desarrollo de Arequipa.

Pero  no ha sido por  falta de presupuesto, sino  por una pésima  gestión administrativa, ya que de acuerdo a un estudio sobre la ejecución presupuestal realizada en las gestiones regionales del 2005 al 2018 en el Gobierno Regional de Arequipa,   realizado por el magíster Manuel Bedregal Salas; el presupuesto que  ha tenido y tiene el Gobierno Regional de Arequipa es mucho comparado con otros gobiernos regionales; pero  gran parte de ese presupuesto no es bien utilizado o simplemente no se utiliza teniendo  serias carencias  en los diversos sectores. 

Según el estudio del catedrático universitario, del presupuesto para inversiones, de 141 millones de soles recibidos el año 2005, se pasó a recibir mil 435 millones en el 2018, lo cual representa un crecimiento de diez veces. Sin embargo este año 2021, el GRA  cuenta con cerca de  2 mil 500  millones de soles, de los cuales no se ha invertido ni siquiera el 60%.

Así como fue creciendo el presupuesto, el porcentaje de ejecución fue disminuyendo hasta llegar a su nivel más bajo, 58 %, en el presente año. Pero el  problema ni siquiera  es  la  baja  inversión, sino  que se han equivocado las  competencias de la institución, debido a que se ejecutan obras que son competencias de los gobiernos locales o de empresas, como pequeñas obras de asfaltado, coliseos, agua  potable para algunos sectores, parques; pero ninguna de trascendencia que permita el desarrollo de cada comunidad.

El docente universitario, indica que por el  contrario, los  grandes proyectos de desarrollo, aquellos que se iniciaron hace algunos años por anteriores gestiones,  están paralizados, como el caso de la carretera Arequipa – La Joya, la continuidad del puente Chilina, Majes Siguas II, entre otros.        

Por eso es necesario evaluar la continuidad  de los gobiernos regionales en el país y según el especialista en gobiernos municipales y regionales, Fernando Mendoza Banda, considera que se debe evaluar si estas  instituciones deben seguir existiendo o no, ya que el modelo de descentralización que impulsó su creación, no funcionó.

“A nivel del Acuerdo Nacional y a partir de los resultados que se han logrado hasta el momento, se debe evaluar su continuidad. Si estos no son positivos, habría que tomar una decisión madura, que podría llegar hasta su desaparición”, señaló Bedregal.

En su opinión se debería dejar de lado el actual proceso de regionalización, ya que este no es del todo claro y tampoco conduce a una real descentralización. “Nuestra historia nos dice que somos un país unitario, pero con esta regionalización, no somos un país federado ni unitario. Estamos en esa indefinición”, afirmó.

Así puso como ejemplo que, cuando las diferentes municipalidades distritales, provinciales y los gobiernos regionales, requieren de hacer algún pago, deben pedir autorización al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para realizar la respectiva transferencia y eso, evidencia que los sistemas administrativos siguen centralizados. “En ese contexto, ¿de qué descentralización hablamos?”, se preguntó.

Para el especialista, “la centralización no es mala en sí misma y la descentralización, tampoco”. De lo que se trata, dijo, es de valorar su beneficio a partir de los resultados obtenidos y en esa perspectiva, advirtió que “los resultados de la descentralización son un fracaso”.

“Si vamos a mantener este sistema de gobiernos regionales, se tiene que fortalecer las atribuciones del consejo regional, para que pueda fiscalizar y sea atendido por el ejecutivo regional cuando se le solicite información”.

El problema, según refirió, está en las normas que no delimitan de forma clara las competencias del Gobierno nacional, los gobiernos regionales y los municipios. “Cada nivel de gobierno, tiene su propia ley orgánica y autonomía, y dicen que pueden hacer lo que quieran con sus presupuestos, pero eso conduce a la atomización de los recursos públicos”, enfatizó.

Es por ello, que los gobiernos regionales, terminan asumiendo la ejecución de obras de competencia municipal. En tanto que las municipalidades al no poder cerrar las brechas más importantes en sus localidades por la falta de recursos, se dedican a la construcción de veredas o pequeños proyectos de agua y desagüe.

Mendoza también llamó la atención, sobre las transferencias económicas que hacen los gobiernos regionales a los municipios provinciales y distritales, como un gesto de descentralización y para mejorar sus niveles de ejecución presupuestal. “¿Qué diferencia hay en que lo haga directamente el MEF?, solo hay un paso burocrático más”, argumentó.

En este caso, el consejero José Luis Hanco, señala que por ejemplo, en la presente gestión, se han  estado haciendo  transferencias a los municipios y en la mayoría de casos, ni siquiera  han rendido cuentas del dinero entregado; en algunos  otros, las obras  ni siquiera fueron ejecutadas  o se encuentran  abandonadas, pero sin embargo;  se les  sigue otorgando presupuesto a dichos  municipios, porque no hay capacidad de gasto.

Algo que también se ha detectado, es la pésima calidad de los profesionales  y técnicos que se contrata, pues la mayoría de los expedientes  que se han elaborado, están mal  hechos y tienen  observaciones y por  lo tanto, se tienen que hace adendas y adendas y el presupuesto muchas veces  supera ampliamente el monto original. (Ante la  corrupción detectada, es probable que se  hagan mal a propósito).            

LOS ELECTORES TAMBIÉN SON RESPONSABLES

En relación a las investigaciones sobre el gobernador Elmer Cáceres Llica, por liderar la presunta organización criminal ‘Los hijos del cóndor’, Fernando Mendoza, recordó que los electores que votaron por él, sabían de sus antecedentes, por lo que también “deberían asumir su propia responsabilidad”.

“El señor Cáceres Llica, no es un outsider, es una persona con pasado y trayectoria política. Se conocía de sus actitudes y de sus formas, y pese a ello fue elegido. Entonces esto debería servir de reflexión para las siguientes elecciones municipales y regionales”, apuntó.

DATO

En cuanto al proyecto Majes Siguas II y a la luz de todo lo acontecido en las diferentes gestiones del Gobierno Regional de Arequipa, sin que se haya logrado su ejecución hasta el momento, indicó que tal vez, era mejor que este tipo de obras estén a cargo del Gobierno nacional.

“¿Qué era mejor, descentralizar y transferir este proyecto al gobierno regional o desconcentrar y crear una unidad para su ejecución, con la participación de técnicos de Arequipa? El objetivo final, es que se ejecute el proyecto y no importa quién lo haga, pero hay celos e intereses políticos de por medio”, finalizó.

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