— Redacción Diario El Pueblo —

Cuando debieran ser los primeros en mostrar responsabilidad ante el incremento de los casos COVID y una nueva variante mucho más contagiosa, son las propias autoridades las que están generando la posibilidad de contagios al congregar a la población por diversas actividades públicas.

En Mollendo, a pesar que el alcalde Edgard Rivera Cervera aseguró que todo estaba bajo control para celebrar el aniversario de Islay, ocurrió todo lo contrario, ya que cientos de personas se congregaron para dar paso a las celebraciones, sin respetar ningún protocolo de bioseguridad.

Lo peor fue el consumo de gran cantidad de bebidas alcohólicas en las playas y las diversas calles del balneario, muestra de ellos, es que decenas de ciudadanos amanecieron durmiendo en diversas zonas. Ante el hecho, el burgomaestre señaló: “La población ha demostrado que no está preparada para este tipo de eventos, reconocemos que no se debió dar tal descontrol”. Agregó que no permitirán los denominados “playazos”.

En Tiabaya se celebró la tradicional “Bajada de Reyes con sacudida de perales”, donde también hubo el descontrol por parte de la población. Se llevaron a cabo diversas actividades, como la celebración de una Misa, el festival de la Timpusca, el Nacimiento en vivo y la sacudida de los perales.

Fue en esta última actividad donde a la población no le interesó ninguna enfermedad, ni al alcalde Miguel Angel Cuadros tampoco, debido a que este comenzó a arrojar los frutos a la población y con tal de atrapar uno, se amontonaron unos sobre otros. Niños y adultos se olvidaron de la mascarilla.

“No se pudo cancelar el evento, la gente lo estaba esperando, están desesperados por salir. Ya depende de cada uno cuidarse, guardar la distancia, además no se la puede mantener encerrada. El gobierno puede tomar medidas más drásticas, pero la gente no obedece porque algunas medidas son demasiado exageradas”, dijo el alcalde, quien justificó que como el evento se hizo en un campo abierto, se minimizan los contagios.

Otro hecho que también generó que la población se concentre sin guardar la distancia respectiva, fue la visita de los Reyes Magos, efectuada tradicionalmente por efectivos de la Policía Nacional y aunque la intención fue llevar un momento de alegría a los niños, de igual manera no se pudo evitar la gran congregación de personas, como se observó en la plaza de Cayma.

RELAJAMIENTO DE MEDIDAS

Para el Defensor del Pueblo, Angel María Manrique, no solo las autoridades han relajado las medidas de prevención como para evitar contagios con la COVID, a pesar de la amenaza de una variante mucho más contagiosa que se va extendiendo en el país.

“Observamos con preocupación el relajamiento de las medidas de prevención ante la COVID-19; en ese sentido, pedimos fortalecerlas para evitar las aglomeraciones de personas en espacios sin ventilación y diseñar efectos disuasorios, incluyendo sanciones, para las entidades privadas y públicas que incumplen con las medidas de prevención en la prestación de sus servicios”, señaló.

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