— Redacción Diario El Pueblo —

Si en los primeros cinco meses de gestión, el presidente Pedro Castillo, afrontó varios problemas que afectaron la gobernabilidad del país —propiciados por sus propios errores y desaciertos de gestión—, el 2022 podría convertirse en el año clave para asegurar o no la continuidad de su mandato.

En opinión de Carlos Timaná Kure, politólogo y director del Centro de Gobierno de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), el mandatario de Estado podría afrontar un nuevo pedido de vacancia, a partir del anuncio de la Fiscalía de la Nación para iniciar una investigación preliminar en su contra, por los presuntos delitos de tráfico de influencias y colusión.

“Esto podría ser la señal que esperan algunas bancadas del Congreso para dar celeridad a un nuevo pedido de vacancia, y fortalecería la postura de la oposición para conseguir los votos necesarios para ello”, explicó.

No obstante, también aclaró que esto no será tan sencillo ya que, por un lado, dependerá de los acuerdos políticos que mantenga el mismo Pedro Castillo con Acción Popular, Alianza por el Progreso y Podemos Perú; e incluso, del entendimiento que tengan algunas agrupaciones políticas con la vicepresidenta Dina Boluarte, para encaminar un gobierno de transición.

Además, y considerando que la investigación a Pedro Castillo se suspendió —por decisión de la propia Fiscalía de la Nación hasta que culmine su mandato presidencial—, también se podría llegar a la vacancia (por incapacidad moral) como un mecanismo para facilitar las investigaciones.

En esa línea, Carlos Timaná sostuvo que las indagaciones de la Fiscalía a otros personajes vinculados a Castillo y comprometidos con los mismos casos (de tráfico de influencias y colusión), podrían evidenciar algún nivel de participación del propio presidente y eso, daría un mayor sustento a un pedido de vacancia.

SOSTENIBILIDAD

En relación a la sostenibilidad de la gestión de Pedro Castillo, el politólogo consideró que, el mejor escenario para ello, es que convoque a un gobierno de unidad nacional y donde participen todos los partidos políticos.

“Esto sería lo mejor para el país, porque si quiere mantener el ‘tablero de ajedrez’ que tiene, es muy complicado que llegue al final de su gobierno”, advirtió. Para ello, dependerá mucho del nivel de entendimiento al que pueda llegar con las diferentes organizaciones políticas y si logra superar la confrontación con los partidos de oposición.

“Esto se podría hacer, siempre y cuando haya un mecanismo que propicie la participación de todos a los que convoque. Dependerá mucho de cómo pacte y de quién maniobre este acuerdo, pero no sabemos si Castillo tenga las ‘agallas’ para lograrlo”, agregó.

Esto implicaría que renuncie a su protagonismo y que reconozca que con la gobernabilidad tan debilitada que tiene, necesita del apoyo de todas las tiendas políticas para sostener su gobierno.

El contexto, incluso abriría la posibilidad para que el fujimorismo a través de Fuerza Popular —que no participa del gobierno desde hace 20 años— tenga la oportunidad de colaborar para hacer una buena gestión.

Para Timaná, el balance de los primeros cinco meses de gobierno de Pedro Castillo, es negativo. No consiguió el respaldo mayoritario de la población, fue impopular desde el inicio de su gestión, la mayoría de sus actuaciones evidenciaron una agenda en torno a intereses personales y su círculo de confianza está envuelto en muchos problemas.

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