— Redacción Diario El Pueblo —

La prefectura regional solicitará un informe a la subprefecta de Islay, Lizbeth Zevallos, sobre las autorizaciones que se emitieron el pasado miércoles 5 de enero, cuando la algarabía de los festejos por el aniversario de Mollendo terminó en excesos.

Aquel día, las calles aledañas a las playas amanecieron con latas y botellas de cerveza tiradas, personas en estado de ebriedad que perdieron el conocimiento. Una clara muestra del incumplimiento de los protocolos de bioseguridad vigentes por la pandemia.

“A través de un memorándum vamos a pedir el informe correspondiente a la sub prefecta provincial para que recabe la información de los sub prefectos distritales y ver qué actividades se han llevado”, manifestó el prefecto regional, Nolberto Delgado Pino.

Reiteró que ningún evento social está permitido ni será avalado por la entidad. Delgado advirtió que algunos sub prefectos no estarían informando sobre las actividades que permitirían en sus jurisdicciones de mando.

“La sub prefecta provincial dijo que no se daría el aval, las garantías ni facilidades para que realicen estas actividades, pero en múltiples ocasiones desobedecen. Hemos tenido una corrida de toros en Tiabaya entre otras actividades y los sub prefectos ni siquiera informaron. Los informes deben ser cotidianos o podrían caer en el delito de omisión de funciones”, aseveró.

Informó que realizará visitas inopinadas a las diferentes sub prefectura provinciales y distritales. Lamentó que algunos funcionarios hayan abandonado el ejercicio de funciones aprovechando que son asignados en distritos alejados.

Por otro lado, el Gobierno Central dispuso uno de los primeros cambios en la subprefectura. Mediante la Resolución Directoral N° 189-2021-IN-VOI-DGIN, en Caravelí asignaron a Olga Carita Hancco en lugar de Wilmar de La Torre Quispe. Delgado también adelantó que quedan 7 sub prefectos por reemplazar.

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